Una transformación sustancial ocurrió con la bachata desde mediados de los años ochenta. Llegó de manos de los antiguos rebeldes de la nueva canción dominicana. Se trató del nacimiento de una variante moderna: la neobachata. Esta se diferenció de la bachata tradicional por el hecho de que transformó su sonido con las herramientas tecnológicas recientes en el campo de la música, y porque, además, le inyectó una nueva dimensión estética, evidenciada en la elaboración musical y en los textos de las canciones. La neobachata fue la que definitivamente rompió los límites sociales del género, y la que más lo impulsó en el campo internacional.
Hastaentonces, los artistas de lo que hemos llamado la generación alternativa en la música sólo utilizaban la bachata como una fuente de descarga emocional, cuando, metidos en veladas nocturnas, la cantaban casi siempre en broma, entonando enfáticamente las melodías del amargue. Esto fue así hasta que descubrieron la capacidad expresiva del género para mostrar sentimientos tales como la nostalgia, la melancolía o la añoranza.
Puede considerarse como pionero de la neobachata a Luis Díaz, a quien la bachata le atraía como género musical, desde que empezó a conocerlo durante sus investigaciones sobre folklore dominicano a través del grupo Convite, en los años setenta. Desde ese grupo se empezó a grabar bachatas con un sonido y contenido diferente.
Mas, no fue hasta por lo menos 1984 que Díaz comenzó a tomarla en serio como elemento de creación. Por una parte, grabó una primera bachata titulada La perdida para un vídeo sobre la prostitución, que produjo el videasta Tommy García y que fue filmado con prostitutas de la avenida Duarte, en la parte alta de Santo Domingo. Este tema lo grabó Sergio Vargas en 1991. En 1985, Díaz grabó un álbum que tituló Luis Díaz amargado, y en 1987, produjo para Sonia Silvestre el álbum Corazón de Vellonera, con el cual se empieza a darle nombre a la nueva vertiente, denominándola algunos como techno-amargue, otros como neo-bachata. Sus temas fueron convertidos en un espectáculo que recorrió diversas ciudades del país.
A de aquél año, Sonia Silvestre se convirtió en una intérprete favorita de la neobachata, agregando luego a su repertorio Yo quiero andar, también de Luis Díaz, con arreglos y dirección musical de Manuel Tejada, quien, a su vez introdujo otras innovaciones musicales en la neobachata. Como ejemplos, cito el sonido del acordeón a través de un sintetizador en Yo quiero andar, interpretado por Silvestre, y los arreglos para Víctor
Víctor enAsí es mi amor,en 1993.
Luego de surgir el binomio Luis Díaz-Sonia Silvestre, se produjo la emergencia de Juan Luis Guerra, quien, en corto tiempo s constituyó en la expresión musical más elevada de la neobachata, quien le dio universalidad. Él eliminó las últimas resistencias de las elites hegemónicas al género. La irrupción de Guerra, en cuanto se refiere a la bachata, se produce a partir de 1989, cuando el éxito de un comercial lo introdujo por ese camino. Así nació Como abeja al panal, cuya popularización se proyectó rápidamente al exterior.
El álbum de Guerra que más alcance internacional ha logrado se orientó básicamente a explorar con la bachata. Así quedó figurando en el título del disco: Bachata Rosa. Con este, Guerra despertó el interés general por el género, y lo llevó a ser apreciado no sólo por un público popular, marginal, sino también por las capas medias ilustradas y las elites. Por otro lado, le dio una dimensión literaria de indiscutible carácter universal, Guerra se convirtió en el principal exponente de la neobachata.
No obstante el nacimiento tan reciente de la neobachata, se definieron al menos tres vertientes en su interior, durante el decenio de los noventa, como ha postulado Víctor Víctor. Personalizándolos, esas líneas se representan por Luis Díaz, cuyo estilo está marcado por las influencias de rock, blues, entre otros géneros, como se puede apreciar en los acordes, las armonías, en la forma de ejecución, y en su modo de interpretación. Puede decirse que esto es estrictamente lo que se ha llamado technobachata o technoamargue. Otra vertiente la representa Victor Victor, y contiene influencias principalmente del son, evidentes en la estructura de sus temas. La tercera línea la simboliza Juan Luis Guerra, influenciada por el bolero y en parte también por el son, con sus notas líricas distintivas, y su poética particular, a veces surrealista; todo esto hace correspondencia con la consideración que tiene Guerra de la bachata como una especie de "bolero antillano".
Victor Victor logró proyectarse en el ámbito internacional de manos de la bachata, a partir de su álbum Mesita de noche, de 1991, con arreglos de Manuel Tejada. A él le cabe el mérito, además, de haber introducido el son como género en el movimiento de la generación alternativa desde por lo menos 1979, con su grupo Flamboyán. Victor lanzó en 1993 un segundo álbum. Tu corazón, dedicado a la bachata, conteniendo temas de resonancia como Así es mi amor y Bachata Blues, que también arregló Tejada.
Como puede observarse, el movimiento de transformación de la bachata se conformó a partir de la trilogía de músicos fundadores de la neobachata: Luis Díaz, Juan Luis Guerra y Víctor Víctor. Fueron ellos quienes eliminaron definitivamente el paredón social y las barreras ideológicas que se atravesaban en el camino de la bachata, y que impedían su ingreso a los espacios reservados de la aristocracia. Claro está, la de ellos es una bachata distinta: es la Neobachata.
Aquí una pequeña demostración de una bachata moderna:
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